PPara los apasionados del running, el tendón de Aquiles es un componente vital que impulsa cada zancada. Sin embargo, este resistente compañero no está exento de desafíos. En esta entrada, sumérgete en el mundo de la patología del tendón de Aquiles y descubre cómo afecta a los corredores, desde las causas hasta los tratamientos esenciales.

La alta demanda física del running puede convertirse en un arma de doble filo para el tendón de Aquiles. El exceso de entrenamiento, cambios bruscos en la rutina de carrera o la falta de estiramiento pueden desencadenar inflamación y lesiones en este crucial componente, afectando el rendimiento y la experiencia de correr.

  • Tendinopatía aguda del Tendón de Aquiles:

La tendinitis es una de las patologías más frecuentes que afecta al tendón de Aquiles. Esta condición implica la inflamación del tendón debido a la tensión repetitiva, siendo común en corredores que incrementan súbitamente la intensidad de su entrenamiento. El dolor y la inflamación en la parte posterior de la pierna son síntomas característicos.

  • Tendinosis del Tendón de Aquiles:

A diferencia de la tendinitis, la tendinosis implica cambios degenerativos en el tendón. Este trastorno suele ser el resultado de una tendinitis no tratada a lo largo del tiempo. Los corredores pueden experimentar dolor crónico, rigidez y debilidad en el tendón.

  • Ruptura del Tendón de Aquiles:

La ruptura del tendón de Aquiles es una lesión más grave que puede ocurrir repentinamente durante una actividad intensa. Los corredores a menudo describen la sensación de un «chasquido» seguido de dolor intenso en la parte posterior del tobillo. Esta lesión requiere atención médica inmediata y, en algunos casos, cirugía. A veces, es habitual encontrar roturas parciales o pequeños desgarros en el tendón propios de tendinosis de larga evolución.

  • Bursitis Retrocalcánea:

La bursitis en la región del talón también puede afectar al tendón de Aquiles. Esta inflamación de las bolsas sinoviales cercanas puede causar dolor y molestias al correr. Una biomecánica incorrecta o el uso de calzado inadecuado pueden contribuir a su desarrollo.

  • Paratendinosis:

Esta patología implica la inflamación de las estructuras que rodean el tendón de Aquiles. Es común en corredores y puede manifestarse como dolor y sensibilidad en la parte posterior del tobillo. El reposo y la fisioterapia son enfoques comunes para su tratamiento.

Para entender como aparecen estas lesiones es crucial entender esta imagen, en ella podemos observar el algoritmo patomecánico descrito en la teoría del Continuum, con sus tres fases;

  1. Fase reactiva.
  2. Fase tendón desestructurado.
  3. Tendón degenerativo.

La clave para recuperarse rápidamente es un diagnóstico preciso. Un podólogo especializado en deportes puede realizar un examen exhaustivo, revisar tu historial clínico y, realizar una ecografía son primordiales para generar un diagnsótico preciso.

  • Tratamientos:

Desde la fórmula RICE; reposo,aplicación de hielo, compresión y elevación hasta terapias de fisioterapia específicas para corredores (que podemos encontrar en nuestra propia conulta de la mano de nuestro fisioterapeuta), el tratamiento de la patología del tendón de Aquiles en atletas puede abordarse de diversas maneras. Adaptar el calzado, utilizar ortesis plantares para corregir deficiencias biomecánicas y seguir un plan de rehabilitación son pasos esenciales para volver a la pista con fuerza.

En ciertos casos, tratamientos ecoguiados, mediantes infiltraciones de PRP  (plaquetas ricas en factores de crecimiento) y/o hidrodisecciones del paratenon (con el obejtivo de romper puentes de neoangiogénesis) pueden ser necesarios para coadyuvar al tratamiento conservador.

 

En los casos de larga evolución, donde el tendón presenta una degeneración muy desarrollada, puede ser necesario la cirugía. En nuestra clínica podemos abordar tu patología tendinosa en cualquiera de las etapas antes explicada.

¡Si necesitas información no dudes en contactar con nostros, estaremos encantados de ayudarle!